jueves, 15 de septiembre de 2011

Muralla


Pupilas devoradas por gusanos, bajo una tempestad de cristales que lloran.
Las cintas son cuerpos coloridos en los labios, ya no es una paleta, es una madeja de nudos.
Aunque somos dos, ellos solo ven a una, aunque ellos maten a una sabemos que somos dos.
Construiré una muralla infinita, los viejos cuentos serán mis ladrillos.
Levantaremos esta pared tan alta e impenetrable usando cuatro manos y dos espaldas.
Construye el muro, tan alto que nunca podamos escapar de él, que nadie pueda entrar.
Coloca un bloque aquí, donde él estuvo esperando relatos para burlarse de ellos.
Coloca otro acá para callar su voz de donde nacían los cuervos disfrazados de grullas.
Rellenemos los huecos con negación, nunca hubo cartas, ni relámpagos en la habitación.
Rellenemos los huecos con indiferencia, como dice esa canción la única que nos queda ahora.
Que sea más alta, que no exista una escalera que pueda alcanzarla.
Más alta, o vendrán a rompernos.
Aún más alta, que nadie nos escuche.
Alta, alta
Alta , alta
Alta, más alta
Alta, alta
Alta, alta
Alta, más alta
Corta el cielo, agrieta su rostro celeste.
Silencio perpetuo.
Noche perpetua.
Hueco perpetuo.
Finalmente juntas.


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