Aún no debes jalar el
gatillo
La agonía permanece
sin armas
Devora nuestras frescas
vísceras
Es el alambre que nos
envuelve
El soldado que nos
entierra.
Aún podemos olvidar
el olvido
El olvido olvida
nuestro recuerdo
El recuerdo resquebrajado
en sus dedos
En sus dedos yacen
cuentos coloridos
Coloridos listones
anudados en madejas.
Aún deformes nos
vigilan
Miradas carroñeras de poemas
Miradas carroñeras de poemas
Nos hunden hasta dejarnos secas
Pero la vida es nuestro
cabaret
Y aquí la vida es hermosa.
Aún queda tiempo para
la agonía,
En su seno inocuo, la
palabra nutre
Juntas construiremos
el muro
Cortaremos el cielo a
cuatro manos
Dejaremos cicatrices
de infinito celeste.

Lo que tiene The Wall es que saca tus sentimientos oscuros más profundos, por eso me gusta tanto
ResponderEliminarExactamente, saca lo peor de uno pero a veces es necesario.
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